El placer y el encanto que tiene para un niño deslizar sus manos por una superficie amplia llena de pintura dejando sus huellas y marcas visuales, como así la fascinación por el gusto de modelar descubriendo nuevas formas, texturas, colores, figuras y un mundo de fantasías que marcan sus vivencias, de acuerdo al entorno que se encuentre expresando todo lo maravilloso que hay en él.
Estas experiencias de expresión plásticas producidas en cada uno de los pequeños nos muestran que la vida para ellos en un mundo de esplendor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario